La Duna de Valdevaqueros, a pocos minutos de Tarifa, es una inmensa duna de arena dorada, una de las más grandes que muchos hayan visto, que ofrece un paisaje espectacular y casi desértico junto al océano Atlántico. Una carretera insólita atraviesa las arenas, a veces sepultada por el viento (maquinaria retira permanentemente la arena), lo que añade un toque surrealista al lugar. Desde la cima, la vista panorámica abarca la bahía, las playas de Tarifa y, en días despejados, Marruecos y África al otro lado del estrecho. La mezcla entre desierto, vegetación, laguna y mar convierte este sitio en un lugar pintoresco y salvaje, magnífico al atardecer. Es un terreno de juego ideal para familias: a los niños les encanta trepar, deslizarse y saltar en la duna como en un desierto, e incluso se puede practicar sandboarding. En cuanto a deportes acuáticos, la playa al pie es famosa por el viento: es un excelente spot de kitesurf y windsurf, y a menudo se ve una pequeña laguna donde los kitesurfistas se mueven (a veces bajo la mirada de las vacas). También es un bonito lugar para pasear, tomar fotos y hacer picnic mientras se observan a los kitesurfistas. Algunas precauciones son frecuentes: el viento puede ser muy fuerte y la arena azota las piernas y el rostro (lleve gafas y un paño para cubrirse), y sobre todo no aparque en el borde de la carretera junto a la duna, ya que los controles policiales y las sanciones son frecuentes.
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